miércoles, 22 de noviembre de 2017

El evangelio de hoy –Lc 19, 11-28- habla sobre las cualidades. Nos muestra el encargo de un noble que viaja a un país lejano con la intención de recibir la investidura real y regresar. Antes de marchar reparte diez minas entre diez siervos suyos y les encarga que negocien hasta su vuelta. Y sabemos lo que ocurrió.

Lo importante es que descubramos que también nosotros hemos recibido unos talentos para negociar nuestra vida. Y, descubiertos, preguntarnos si realmente lo estamos negociando. O simplemente estamos viviendo de las rentas y mal gastando el tiempo y los talentos recibidos.

Y, quizás el matiz más importante es descubrir de qué forma los negociamos. Porque, nuestra vocación es comunitaria. Somos seres en relación, es decir, creados para relacionarnos en el amor. Un amor que nos ayuda a crecer como personas y a buscar el bien de los otros. Tú felicidad y la mía pasa porque los otros también sean felices.

martes, 21 de noviembre de 2017

Ante las dificultades que la vida les plantea a los hombres que buscan aparentar, pero vivir según sus proyectos e intereses, muchos se esconden en la apariencia y tratan de decir una cosa y hacer otra. Por eso, cumplir la ley no siempre dice la verdad, porque en ella se esconde también la mentira.

Ante todos estos problemas y apariencias, Jesús, al ser advertido de la presencia de su Madre y hermanos dejó muy claro que quienes pretenden ser sus discípulos, madre y hermanos tendrán que cumplir con la Voluntad de su Padre. Esos, los que lo hacen, serán su madre, sus hermanos y amigos.

Sabía lo que decía, pues su Madre fue la primera criatura que, obedeciendo la Voluntad de Dios, se sometió a su Voluntad. Ella fue la humilde de Nazaret, elegida para ser la Madre del Verbo encarnado, que, humillada ante el Señor puso humildemente su vida en sus Manos.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Uno de los frutos del Espíritu Santo es el don del temor a Dios. Un temor basado en la fe de que Dios lo puede todo y que podemos fallarle y quedarnos sin luz en nuestra lámpara. Será bueno estar vigilante y ser prudente, aunque sea por temor. En ese sentido el temor será bueno y hasta necesario.

Pero, nunca tener miedo, porque el miedo nos paraliza y nos deja inmóvil. Hay que tener fe y la fe siempre implica y exige riesgos. Así procedió Bartimeo el ciego. Oyó que pasaba Jesús y gritó por su compasión. Y no tuvo reparo ni miedo, a pesar de que lo mandaban a callar.

También nosotros experimentamos que Jesús pasa, y debemos proceder como Bartimeo. Aprovechar su paso y gritarle que queremos seguirle y que ilumine nuestra vida. Que nos llene de luz y fortaleza para dar ese salto que nos lleve a Él para que abra nuestros ojos y podamos seguirle con firmeza y fortaleza.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Las familias se unen y se sirven unas de otras. Esto da lugar al nacimiento de los pueblos. Sin embargo, el egoísmo, la envidia y la ambición los ha también enfrentados. Reconocer que todo lo que tenemos lo hemos recibido, puede ayudarnos a que la convivencia sea más justa y en paz.

Por todo ello, es bueno reflexionar y descubrir que los talentos son necesarios compartirlos, porque eso hace que la vida sea mejor y que todos sean más felices. Nuestra felicidad pasa también porque los demás sean también felices.

La razón del amor nace de la necesidad de descubrir que todo lo que hemos recibido está en función de poder compartirlo fraternalmente, pues lo hemos recibido de un mismo Padre que quiere el bien para todos sus hijos y ha repartidos dones y talentos entre ellos para que los pongan mutuamente al servicio los unos de los otros.

sábado, 18 de noviembre de 2017

Hay un gran problema en nuestra vida, y es que no sabemos discernir lo que es verdaderamente importante de lo que no lo es. Si esto es así, sucede que gastamos nuestro tiempo en conseguir cosas que no son importantes ni significan nada para nuestros más profundos deseos. Así, tomamos lo superfluo y dejamos lo verdaderamente importante.

Y, de esta forma, pasamos nuestro tiempo en el esfuerzo de atesorar cosas en este mundo, tales como bienes, obras de artes, riquezas…etc., que luego se quedan aquí y no son eternas, y dejamos de lado aquello que realmente nos da la vida eterna. Es decir, insistimos en lo caduco y desistimos de lo eterno.

Con este panorama, deducimos que mal gastamos nuestro tiempo y esfuerzo en cosas caducas, y no lo empleamos para insistir en pedir lo que verdaderamente nos interesa y a quién nos interesa. Es el caso que nos plantea el Evangelio de hoy sábado –Lc 18, 1-8- donde se nos anima a insistir y no desfallecer.

viernes, 17 de noviembre de 2017

La vida se pasa rápido y, en el mejor de los casos son pocos los días que puedes decir que eres feliz, porque en estas cosas del mundo no se encuentra la plena felicidad. Ni siquiera en este mundo. Todo es una antesala para llegar a la plenitud, que sólo está y se encuentra en el Señor.

Al final, descubriremos que cambiamos oro por basura, pues todo lo de aquí abajo es caduco. Sólo perdura y vale el amor. El amor vivido como referencia de servicio proyectado en los demás. De modo que quien pierda su vida, la gana. Y quien, aparentemente, la gana aquí abajo, descubrirá que la pierde.

Conviene abrir los ojos y escrutar dentro de nuestro corazón, pues en él está impresa la huella de Dios. Ese Dios que nos busca y nos advierte que sólo en Él está esa vida gozosa y plena de felicidad que todos buscamos, y que, quizás dormidos por el tintineo del mundo equivocamos el camino.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Y de igual forma, Jesús no vendrá con estruendo ni con ruidos que llamen la atención, porque Jesús no busca destacar ni sorprender. Jesús busca salvarnos y nos avisa con humildad y con su presencia en nuestro corazón. Se ha quedado dentro de nosotros y nos llama a vivir en el amor.

No pretendamos correr detrás de Él, porque cuando llegue el momento se dejará ver como relámpago fulgurante que brilla de un extremo a otro del Cielo. Ese es el Señor que vendrá a cumplir su Palabra y su Promesa. Pero, primero, padeció mucho y fue rechazado por esta generación.

No sabemos el día ni la hora. Nos lo ha repetido varias veces, y su venida será repentina, sin avisar, como rayo fulgurante, nos dice el Evangelio. Una venida llena de luz y de gloria, pues será para llevarnos con Él a la Vida Eterna. Esperanza que nos mantiene expectante y vigilantes. Vigilantes desde nuestro corazón, donde le encontramos y donde ya gozamos de su presencia.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Suele ocurrir,  incluso en las mismas familias, que se mueven y se relacionan buscando intereses. Sus amistades están fundamentadas en las conveniencias, favores e intereses. Y les señalan a sus propios hijos con quienes le convienen tener relaciones de amistad. Por eso, cuando este interés decae, el alejamiento y olvido nace repentinamente.

El Evangelio de hoy nos cuenta esa escena que muy bien retrata, no sólo aquella época de Jesús, sino todas las épocas, también la nuestra. De los nueves leprosos curados, sólo uno toma conciencia del regalo de su curación y vuelve para agradecerlo. Los otros nueves, curados, se han olvidado de quien los ha curado.

Igual nos puede estar ocurriendo a nosotros. Se nos ha dado la vida y la opción de salvarnos para la eternidad y hacemos mutis por el foro sin tomar conciencia de lo que realmente estamos haciendo. Nos olvidamos de quien nos ha salvado y no le reconocemos ni le damos gracias. Quedamos sometidos a las seducciones de este mundo y nos perdemos.

martes, 14 de noviembre de 2017

Es lógico y de sentido común que el empleado sirva al patrón, y cuando haya cumplido con su deber no espere a que se lo agradezcan, pues ha hecho lo que se le había mandado y para lo que se le había contratado. Su paga está incluida en su contrato.

Sin embargo, no sucede eso en muchos casos. Hay obreros que esperan más y se molestan si su labor no es correspondida con alguna recompensa o reconocimiento. Recibimos lo acordado, pero estimamos que merecemos más y pedimos más por nuestra labor y compromiso.

Algo así debe ocurrirnos a nosotros, pues habiendo recibido todo gratuitamente, queremos que se nos gratifique más por nuestras buenas obras. Supongo que si leemos el Evangelio de hoy –Lc 17, 7-1o- nos quedará todo bien claro. Nuestra recompensa está ya pagada y, simplemente, nos espera cuando hayamos cumplido con nuestra misión.

lunes, 13 de noviembre de 2017

En el Evangelio de hoy, Jesús dirige unas palabras muy duras a todos aquellos que son motivo de escándalo para otros, de forma especial para los niños: «Es imposible que no vengan escándalos; pero, ¡ay de aquel por quien vienen! Más le vale que le pongan al cuello una piedra de molino y sea arrojado al mar, que escandalizar a uno de estos pequeños. Cuidaos de vosotros mismos.»

No se puede decir más claro, ni tampoco más duro. Debemos revisar bien nuestra vida y cuidar de lo que hacemos, porque podemos estar escandalizando a otros con nuestro mal ejemplo. Es posible que no nos demos cuenta, pero, no podemos justificarnos si nos quedamos tan tranquilos.


La reflexión, la oración y el discernimiento nos pueden ayudar a revisarnos y a esforzarnos en madurar y crecer en nuestros propios actos. La comunidad o el grupo nos pueden también ayudar a ver nuestros fallos y defectos y a corregirnos para no influir en aquellos que se fijan en nosotros, o que dependen de nosotros.

domingo, 12 de noviembre de 2017

La preparación y la vigilancia es algo inherente a nuestro camino. Caminamos para mejorar y vigilamos para no caer ni tropezar con los obstáculos que se nos presenta en el camino. Por lo tanto, es lógico suponer que necesitamos prepararnos constantemente, y estar vigilantes en esa preparación, porque la vida nos seduce y nos invita a la relajación, que no siendo malo, si puede distraernos y confundirnos.

Si miramos bien y detenidamente el Evangelio de hoy, experimentamos que esas diez vírgenes nos representan a todos de nosotros. La cuestión está en discernir donde te encuentras tú y también, por mi parte, yo. Nadie va a responder por la medida de ese buen aceite que debe llevar tu alcuza. Te corresponde a ti llenarla.

Ahora, ¿llenarla de qué? De ese aceite que te mueve a la confianza y la fe; al bien obrar; a la búsqueda de la verdad y la justicia; al preocuparte por construir, dese tu propia atalaya, un mundo mejor; a estar en disponibilidad y actitud de servicio, de colaboración, de solidaridad; a vivir en el esfuerzo de unidad y de comunidad que nos ayude a mantenernos despiertos y preparados a la hora de la llegada del Señor.

sábado, 11 de noviembre de 2017

Cada situación merece un tratamiento diferente, pero siempre será bueno dar buen destino a todo lo ganado, aún injustamente, para que cuando vengan malos tiempos tener amigos que nos puedan ayudar a salir del atolladero. De cualquier forma, quien se muestra justo y honrado en lo pequeño, también lo será en lo grande.

La dificultad nace cuando queremos arreglarnos y convivir con la riqueza y el poder y con Dios. Uno de los dos quedará abandonado, porque, o bien servimos al dinero, que nos tienta y seduce con el poder y la ambición de este mundo, o, alejado de toda seducción servimos al Señor. Sólo prevalecerá una.

Sabia decisión de la que dependerá nuestra vida. Porque, de quedarnos sometidos a la seducción del dinero, habremos optado por la peor parte, pues será camino de perdición y muerte. La mejor y única será optar por servir al único Dios Eterno que también nos dará la Vida Eterna.

viernes, 10 de noviembre de 2017

La realidad es que a lo que damos verdadera importancia en nuestra vida es al dinero, al poder y a la fama. Buscamos prestigio y honores, y nos preocupamos por nuestra salud hasta el punto que llegamos a decir que lo más importante de nuestra vida es la salud.

Y decimos bien, pero si nos referimos sólo a la salud de este mundo, no estamos muy acertados. Porque, este mundo acaba, y acaba con nuestra salud. Por lo tanto, sabemos que apostamos por algo que va a morir. Sería de mal gusto tanta preocupación para terminar en nada.

Quizás, algo en nuestro interior nos dice que aspiramos a algo más. Debemos buscar algo que sea eterno de acuerdo con nuestras aspiraciones y deseos. Porque, eso es lo que sentimos dentro de nosotros. Estamos llamados a la Vida Eterna, y esa debe ser nuestra primera y última preocupación. Avivar nuestra astucia para aspirar y conseguir ese objetivo eterno.

jueves, 9 de noviembre de 2017

El templo es un lugar para adorar y tener un encuentro con el Señor. Un espacio de oración que conviene cuidar y guardar respeto. Pero, sobre todo, no debemos perder el sentido que tiene, pues a veces lo mercantilizamos también nosotros, porque lo confundimos con un lugar donde hay un Dios al que vamos a pedirle cosas y que nos solucione problemas, pero nada más.

Quizás nos olvidamos de que ese Dios nos quiere salvar y nos pide para ello nuestra colaboración. Él nos ha señalado un camino y, por supuesto, nos dará lo que necesitamos para recorrer ese camino, pero no el camino que nosotros diseñemos a nuestro gusto.

Todo se concreta en dar buenos frutos. Y esos frutos sólo se pueden dar si nos cuidamos de regar nuestra propia tierra con el Agua de la Vida de la Gracia que recogemos con los sacramentos y nos abrimos a la acción del Espíritu Santo. Y es en la Iglesia, injertado al único y verdadero templo, que mora en nuestro interior, nuestro Señor Jesús, donde y con quien podemos cosechar esos buenos frutos que Él espera de nosotros.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Se nos hace duro enfrentarnos a un camino duro y lleno de renuncias. Un camino de servicio y entrega, incluso recibiendo desprecios y hasta burlas. Desde nuestra humanidad y criterios no podemos entenderlo. Sin embargo, Jesús no lo duda y nos apremia con voz firme y segura.

«Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no lleve su cruz detrás de mí no puede ser discípulo mío.»

A bote pronto esto es imposible, pero proclamado y venido del Señor, es otra cosa. Porque, para Él nada es imposible. No sólo lo proclama sino que lo vive y lo ha demostrado con sus obras. La Resurrección es la prueba fundamental. Y el Amor que nos ha dado también. Luego, en Él también podemos lograrlo nosotros.

martes, 7 de noviembre de 2017


Hay muchas clases de banquetes y fiestas. Durante nuestra vida hemos asistidos a muchos, pero todos tienen un mismo denominador común, terminan y todo sigue igual. La vida vuelve a su ritmo y los problemas continúan de la misma forma. Y, eso en el mejor de los casos, porque otros nos dejan vacíos y, quizás, más cansados. Pero, son caducos y cierto tiempo después volvemos a estar sedientos y con hambre.
                               
Por eso, lo verdaderamente importante es discernir cual es el mejor banquete, y no perder el tiempo con muchos banquetes y fiestas para permanecer siempre en el mismo sitio y más insatisfechos y vacíos. Y eso nos exige estar despierto y atentos para acudir a la llamada del único y verdadero, el que nos da eso que todos buscamos, la Vida Eterna.

Sin lugar a duda, ese Banquete vendrá de la Mano del Señor. Porque, Él es el único que da la Vida Eterna y ha venido a dárnosla. Por eso nos invita, quiere llenar su casa y darnos ese Banquete que todos buscamos incesantemente y que confundidos lo buscamos en las cosas de este mundo. Pongamos esa invitación como lo primero de nuestra vida.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Estamos heridos por el pecado y nuestras inclinaciones no son buenas. Nos cuesta tener dominio sobre nosotros y nos dominan nuestras pasiones. No está en nuestro pensamiento darnos gratuitamente y tendríamos mucha dificultad dar nuestro servicio sin nada a cambio. Aunque sea el reconocimiento.

Diríamos que nos gustaría ayudar, pero nos costaría hacerlo gratuitamente. Nuestra razón nos descubriría como ingenuos e inocentes, y nos tomarían por bobo. La sociedad no puede entender cómo se puede servir de manera gratuita. Es algo que necesitamos cambiar, pues el pecado nos nubla la mente.

El amor aparece como auténtico y real cuando te das sin ninguna posibilidad de recibir. Es decir, cuando te das en servicio a los pobres, a los lisiados, a los ciegos…etc. Sabes que no recibirás nada a cambio y, para el mundo eres un tonto, pero para Dios has ganado el Cielo.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Se oye y se habla mucho. Hoy, era de la comunicación, hay un peligro grande, y muy grave, con los medios. Medios de comunicación en prensa, televisión y digital. Los medios tienen gran influencia en la opinión social e influye mucho creando estados de opinión. Por otro lado, la gente se deja llevar y se deja manipular, quizás, por comodidad y por desinformación.
                
La rapidez con la que se vive y el poco tiempo del que se dispone ayuda a estar desinformado y ser caldo de cultivo para consumir la información que te llega. Por otro lado, la mala formación añadida, causa también de los mismos problemas y de una educación carente de didáctica que enseñe y prepara para el discernimiento, contribuyen a agravar la manipulación.

Bajo la apariencia de la hipocresía se habla muy bien y se dicen verdades, pero luego éstas no se traducen en realidades concretas en la vida real. Interesa la apariencia, el éxito sea como fuere y el ser reconocido, admirado y hasta seguido bajo la falsedad y la hipocresía. Sin embargo, la verdad terminará por emerger y dejar a cada cual en su sitio, pues quien se ensalce será humillado, y quien se humille será ensalzado.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Aquellos fariseos, relata el Evangelio de hoy, estaban atentos a los movimientos de Jesús. Buscaban algún detalle, suponemos, que les sirviera para acusarle. Sus miradas llevaban mala intención y buscan ridiculizarle o dejarle en mal lugar. Hay miradas, concluimos, y miradas.

Jesús también observaba y advirtió que se afanaban por ocupar los primeros puestos. Ante este hecho les propuso una parábola: «Cuando seas convidado por alguien a una boda, no te pongas en el primer puesto, no sea que haya sido convidado por él otro más distinguido que tú, y viniendo el que os convidó a ti y a él, te diga: ‘Deja el sitio a éste’, y entonces vayas a ocupar avergonzado el último puesto. 

Al contrario, cuando seas convidado, vete a sentarte en el último puesto, de manera que, cuando venga el que te convidó, te diga: ‘Amigo, sube más arriba’. Y esto será un honor para ti delante de todos los que estén contigo a la mesa. Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado».

viernes, 3 de noviembre de 2017

Sólo nos basta mirar alrededor para darnos cuenta que muchas leyes no están dictadas pensando más en el hombre que en los intereses económicos y personales. En muchas ocasiones se antepones intereses sociales, de poder u otros, que los intereses y derechos del hombre y la mujer. Al parecer la Ley, en muchas ocasiones, no mira para el bien del hombre y la mujer.

Eso ocurría en aquellos tiempos en los que vivió Jesús, pero ocurre también hoy. Los fariseos interpretaban que el descanso del sábado no era compatible con los derechos del hombre a ser curado. Sin embargo, si un animal que, herido o caído en un pozo, debería ser atendido y liberado de ese peligro.

¿No es el hombre más importante que el animal? ¿Acaso el derecho de un animal a ser salvado en sábado está antes que el de ser curado un hombre? Esa fue la pregunta que Jesús hizo a aquellos fariseos que le miraban recelosos ante el hecho de curar a aquel hidrópico. ¿Es lícito curar en sábado, o no? Y ellos no supieron contestarle.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Realmente, el mundo nos vuelve necio, y nos hace creer que somos fuertes y poderosos. Nos pinta la vida del color que nos gustaría a nosotros y nos seduce con sus luces, sus falsas promesas y todo tipo de artilugios que nos arrastran a un mundo de colores, de fantasía y de espejismos.
                   
Somos reo de su complot y caemos en su trampa. El Maligno sabe donde está nuestra debilidad y nos ataca con nuestros deseos de pan, de riquezas y de poder. Son las tentaciones que el mismo Jesús sufrió en el desierto. Nos ocurre lo mismo a nosotros en el mundo.

Pero, Jesús las venció y nos marcó el camino a seguir. Él es precisamente el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por Mí. Por eso, estando en el mundo no perteneces al mundo. Tu Referencia, tu Luz, tu Camino es Jesús. Con Él el Maligno está vencido y podrás superar todas las tentaciones. Nuestra meta es la Resurrección.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Es indudable que el camino bienaventurado no es fácil. Diría que es imposible si lo emprendemos desde nuestra iniciativa personal. Porque, somos seres tocados y heridos por el pecado, y, solos, el Maligno tiene poder para vencernos. Necesitamos ayuda, pero no de cualquiera, sino del Único que puede ayudarnos a vencer.

En esa disyuntiva está la clave. Quienes creen y se fían de la Palabra de Dios, como es el caso del Evangelio de hoy: “Estad alegres y contentos,  porque vuestra recompensa será grande en el cielo”, y aquellos que, desconfiados se dejan llevar por las seducciones de este mundo. Tú y yo tenemos la palabra, el mundo o Dios.

Paralelamente a esto, hay muchos otros que, confundidos por el poder del Maligno, proponen otros caminos disfrazados de dioses falsos o alternativos al único y verdadero. Porque, sólo hay uno, no puede haber varios. Y ese único ha dejado su camino bien señalado. Es el Resucitado y el que ha dejado como continuadora de su misión a la Iglesia, que nos señala a Jesús como Camino, Verdad y Vida.

martes, 31 de octubre de 2017

Las emociones nos traicionan. Hoy vemos una cosa de una forma, pero, mañana la sentimos de otra. La conversión no puede ser producto de una emoción, porque se derrumbaría en cualquier momento. La conversión es el resultado de nuestra propia maduración y camino, y eso se va gestando según se camina.

Jesús nos dice: « ¿A qué es semejante el Reino de Dios? ¿A qué lo compararé? Es semejante a un grano de mostaza, que tomó un hombre y lo puso en su jardín, y creció hasta hacerse árbol, y las aves del cielo anidaron en sus ramas». Ese crecimiento lleva su tiempo y descubre nuestra actitud y fe, porque la fe se demuestra caminando.

La consigna está en no desfallecer ni desanimarse. El camino puede hacerse largo y fatigado, pero nuestra esperanza está puesta en el Señor. El nos ha prometido venir y lo cumplirá, porque el Señor siempre cumple su Palabra. La prueba, la Resurrección de su Hijo, el Señor, entregado a una muerte de Cruz para nuestra salvación.

lunes, 30 de octubre de 2017

Sucede que nos encontramos tan suficientes para solucionar los problemas de nuestra vida que lo que se nos atraganta y no podemos, lo aceptamos como algo nuestro. Terminamos sometiéndonos a lo que nos supera y no nos resistimos a lo que nos tuerce nuestra vida.

En lo más profundo de nosotros mismos no queremos ser así, ni tampoco actuar como experimentamos que nos inclina nuestra propia humanidad. Queremos hacer las cosas bien, pero nuestras propias fuerzas flaquean y se muestran débiles ante la adversidad. Hacemos lo que no queremos y nos sentimos mal.
                     
Todo depende de nuestra elección. Somos libres para tomar el camino que queramos, pero sólo hay uno que nos puede salvar. Y ese es el bueno. No está en la Ley, sino en el Amor. El Amor de Dios es el que nos salva y es al que debemos agarrarnos. Sólo Él nos conoce y sabe lo que realmente necesitamos para enderezarnos.

domingo, 29 de octubre de 2017

Saber no es sinónimo de entender y aplicar, pues hay quienes saben, pero no entienden como aplicar esa sabiduría. Incluso, no son capaces de discernir el bien del mal. Su sabiduría mundana está sometida al egoísmo y la pasión, y pierden el sentido de la verdad y la justicia.

Tampoco entiende de amor y misericordia. Para el sabio de este mundo la ley es lo importante, y quien no la cumple queda marginado y excluido. Sin embargo, no ocurre así cuando son ellos los incumplidores. Buscan excusa que les justifiquen. Viven, más que en la verdad en la hipocresía.

El verdadero sabio es aquel que, humillándose, sabe que no sabe y que cada día busca en el acontecer de su propia vida y en relación con los demás el bien y la verdad. Sabiendo siempre que la única Verdad le viene de arriba, pues todo lo creado le pertenece. Ponerse en sus Manos es la máxima sabiduría a la que puede aspirar el ser humano.

sábado, 28 de octubre de 2017

En vano se cansan los albañiles si el arquitecto no construye la casa. Necesitamos orar y eso no es cuestión de un tiempo, de unos días o unos momentos, sino sistemáticamente de todos los días. La oración nos da confianza y conocimiento para pedir lo que verdaderamente necesitamos.

Santa Teresa decía que la oración es hablar en alta voz con el Señor de todas nuestras cosas. Es decir, de nuestros problemas, de nuestra situación, de lo que no entendemos y de muchas cosas más. El Señor nos escucha, está presente en nosotros y nos conoce bien.

El Señor sabe lo que realmente necesitamos para llegar a Él, y conoce nuestro corazón. Quiere ayudarnos y necesita que le hablemos y le digamos lo que necesitamos. Es decir, quiere nuestra libertad y nuestros deseos de arrepentimiento de nuestros pecados. Entonces, Él nos irá guiando por el buen camino.

viernes, 27 de octubre de 2017

Cuando reflexionaba sobre la suficiencia de nuestro saber y predecir, pensé en aquel hombre que, por la obtención de una gran cosecha, tenía su vida resuelta. Entonces, se preguntó qué hacer el resto de su vida, y se le ocurrió construir grandes almacenes para así guardar toda su cosecha y darse la buena vida banqueteándose de fiesta en fiesta –Lc 12, 18-.

De alguna manera muchos de nosotros pensamos lo mismo. Ahora que soy joven viviré mi vida y cuando sea mayor trataré de mirar por mi vida y levantar mi mirada al cielo. Me pongo de ejemplo, porque confieso que en algún momento de mi vida pensé así. Luego, me identifico con el hombre de la parábola. Y es que no estamos muy lejos de su pensamiento.

Nos ocurre también lo del Evangelio de hoy. Conocemos el tiempo respecto a la lluvia o tempestades, y nos interesamos en ello, pero, ¿y del tiempo de nuestra vida? ¿Acaso, tratamos de pensar cómo lo gastamos? ¿O hacia dónde caminamos? ¿Pensamos qué nos puede pasar al instante siguiente de nuestra vida? ¿Es qué somos dueño de ella? ¿No estaremos comportándonos como verdaderos necio como nos señala Jesús en la parábola? ¿O es qué ignoramos lo que está bien o mal?

jueves, 26 de octubre de 2017

Cuando apuntamos alto y deseamos realizar grandes proyectos vivimos y pasamos momentos de angustias. Toda aventura supone riesgo y dolor, y mucha responsabilidad. Cuando nos atrevemos a algo concreto y queremos hacerlo bien experimentamos miedos, tensión y mucha preocupación. Quisiéramos ver a todos ardiendo en entusiasmo y amor.

Sin embargo, sucede que deseamos que arda el corazón de los otros, pero, ¿y los nuestros? Posiblemente, nos preocupemos tanto por cosas y proyectos y no recatemos en que lo verdaderamente importante es que nuestro corazón arda de entusiasmo y amor de Dios. Eso es lo importante y en lo que debemos de apoyar nuestra perseverancia y constancia.

Esa debe ser nuestra consigna, la de caminar en aras de hacer las cosas bien y lo mejor posible, cumpliendo con nuestro deber y responsabilidad y, sobre todo, con nuestro compromiso de bautismo. En él hemos sido configurados en sacerdote, profeta y rey, y fiel a él debemos de realizar nuestra labor. Para ello contamos con la asistencia y la fuerza del Espíritu Santo.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Sucede en nuestro mundo que lo que ocupan puestos de responsabilidad son aquellos que se ganan la confianza de sus jefes y poseen las cualidades que estos les piden. Hay una primera etapa en la que hay que ganarse la confianza del jefe, y eso se hace cumpliendo sus órdenes y siéndole fiel. Cuando el dueño confía en su empleado, deposita en él su confianza.

Sin embargo, puede también ocurrir lo contrario, que el empleado no se gane la confianza del dueño y este le sorprenda haciendo no lo que le había mandado. Entonces le apartará y le despedirá. Por supuesto, el empleado sorprendido cumpliendo las órdenes mandadas será dichoso y bien considerado. No así con el que es sorprendido incumpliendo lo mandado.

El Evangelio de hoy nos viene a decir eso, la de estar vigilantes y preparado haciendo lo que debemos hacer. Cumpliendo el mandamiento del amor, tal y como el Señor lo cumple con nosotros. Porque, Él ha depositado toda su confianza en nosotros y nos ha dado libertad para que amasemos como Él nos ama. Estemos preparados porque vendrá sin avisarnos, y seremos dichosos de ser sorprendidos amando como Él nos ama.

martes, 24 de octubre de 2017

Cuando tu vida empieza a complicarse y las cosas no salen como tú habías pensado, tu energía y tu ímpetu se desmoronan y la resignación empieza a nacer dentro de tu corazón. De cualquier forma, adviertes que la mitad de tu vida, en el mejor caso, es agradable y goza de cierta felicidad. Pero, en la otra, aparepensamce la tristeza y la amargura.

Entonces es el momento de la elección. Estás ante una disyuntiva fundamental, tomar el camino de la vida, o resignarte a vivir esperando el momento de tu muerte. En el primer caso todo es diferente, y, a pesar de que hayan días oscuro y tormentas, la esperanza de un final feliz y gozo eterno te mantiene firme y con deseos de seguir remando.

Pero, en el segundo caso, caminas hacia la muerte. Una muerte con la que pierdes todo lo que tienes. Luego, piensas que tus esfuerzo de nada han valido, ni tampoco tus sufrimientos y tristezas. Quizás empieces a pensar en lo absurdo que es vivir sin esperanza. Una esperanza que sólo en Dios tiene sentido y que Él mismo te ha revelado. Él es el Camino, la Verdad y la Vida.

lunes, 23 de octubre de 2017

Los enfrentamientos nacen por la codicia y la ambición. Las herencias, el poder, el ser yo más que tú, la envidia y muchas cosas más terminan enfrentando a los hombres y destruyéndolos. No cabe duda que, serenos y en paz, reflexionamos un poco y le vemos el verdadero sentido a la vida. De nada vale afanarnos por tanto cuando no necesitamos tanto.

La historia se repite una y otra vez Se hacen fortuna con trabajo o ilegalmente, pero, tanto de una u otra forma el resultado es el mismo. ¿Quiénes heredan esas fortunas? ¿Para qué tanto enfrentamientos o ilegalidades? ¿Para quienes serán?

Jesús nos lo pone hoy muy claro en el Evangelio. La vida, nuestra vida, no depende de los bienes ni de las riquezas. Ni siquiera de tu poder. La vida se te escapa en cualquier momento porque no te pertenece. ¿Y luego qué? Preocúpate de lo principal, de atesorar tesoros en el Cielo que son incorruptibles y eternos.

domingo, 22 de octubre de 2017

El hombre experimenta la tentación de evadir sus obligaciones y compromisos. Sobre todo cuando se trata de dinero. La máxima es pagar menos y obtener los mayores beneficios. Estas situaciones dan lugar a enfrentamientos y luchas que terminan en conflictos agresivos y hasta en guerras. La situación que buscan consiste en poner a Jesús en situación de emitir un veredicto.

Buscan desacreditarle y ponerle en contra del pueblo o del Cesar. Saben que su bien preparada trama le pone en un verdadero aprieto, pero no esperan ni se imaginan la respuesta de Jesús. Posiblemente no saben quién es ni de dónde le viene su sabiduría. Sólo piensan que su Palabra les hace daño y les está dejando sin autoridad.

Por eso, urden un buen plan y lo preparan con cautela y audacia. Primero lo ponen en gran estima y destacan su sabiduría y su veracidad. Le manifiesta su admiración porque defiende los caminos de Dios con verdadera franqueza sin miramientos ni respetos humanos, pero no conocen su respuesta: «Pues lo del César devolvédselo al César, y lo de Dios a Dios».

sábado, 21 de octubre de 2017

La experiencia nos dice que es difícil tener varios amigos de verdad. Amigos que estén dispuestos a dar la cara por ti. Y la vida nos enseña que tener dos amigos de verdad se hace harto difícil. El Evangelio de hoy es de gran regocijo, porque Jesús se declara como el mejor amigo que puedas tener.

Y te dice que quien quiera ser su amigo y da la cara por Él, tendrá su amistad y Él lo defenderá delante de los ángeles de Dios. No se puede pedir más, porque tener la defensa del Hijo de Dios es lo más grande y maravilloso que se puede tener. Y Jesús siempre cumple su Palabra.

Por eso, Señor, quiero tener tu amistad y serte fiel. Porque te lo mereces, porque eres el Hijo de Dios, porque has dado tu Vida para salvar la mía, y porque estás dispuesto, ya lo has hecho, a morir en la Cruz para darme a mí la oportunidad de salvar la mía. Gracias Dios mío.

viernes, 20 de octubre de 2017

El hombre necesita formarse para tener la capacidad de discernir y pensar por sí mismo. Porque, el mundo seduce y engaña. Y no es que la seducción sea mala, sino el fin para lo que se usa. Seducir para tratar de llevarte por el buen camino, es gloria. Pero, seducir para arrastrarte por el mal camino y someterte a sus caprichos es malo y te lleva a la muerte.

De esa manera muchas personas son arrastradas al precipicio y condenadas a la esclavitud. Muchos, seducidos por alcanzar una vida cómoda, feliz y fácil son introducidos en vicios y dependencias que les esclavizan y les someten. Cuando no, otros son influidos y dominados por ideas que, aparentando darle libertad y felicidad, les esclavizan y someten.

Por eso, el Evangelio de hoy nos habla de la necesidad de tener cuidado y no dejarnos arrastrar por los hipócritas. Se hace necesario discernir y pedir sabiduría para no desviarnos del Camino que lleva a la Vida Eterna. Tengamos mucho cuidado, nos dice, no de los que sólo pueden matar el cuerpo, pues eso no es el final, sino de Aquel que, por rechazarle, puede condenarnos a la muerte eterna.

jueves, 19 de octubre de 2017

Hoy, la Iglesia, molesta mucho y se le prohíbe hablar. Se les aparta de los colegios y se le cerca hasta el punto de alejarla de la sociedad. Sí, cuando se le ha callado su voz, se les reconoce y se les hace honores y hermosos sepulcros. Pero, ¿se escucha su palabra y se pone en práctica?

Indudablemente, se nos pedirá cuenta, sobre todo por todas nuestras acciones que impiden que otros puedan aceptar la Palabra. Porque con nuestros actos levantamos verdaderos muros que alejan e impiden a otros recibir la Palabra.

Tratemos de reflexionar y abrirnos a la Palabra ajustándola a nuestra forma de vivir y esforzándonos en ser cauces para que otros puedan, con nuestro testimonio, aceptarla y llevarlas a sus vidas entregándose a difundirlas por el mundo.

miércoles, 18 de octubre de 2017

La mies es mucha y los obreros son pocos. Y eso hacemos, Señor, rogarte para que envíes obreros a tu mies y el trabajo salga adelante. Somos enviados como ovejas entre lobos, y eso nos da esperanza y nos alienta, porque no sabemos enviados y protegidos bajo tu poder.

Porque, Señor, si fuésemos perdedores, Tú, Señor, no nos enviarías a morir como ovejas al matadero. Pues, a los lobos no podemos vencerles. Somos ovejas de tu rebaño y estamos a merced de los lobos de este mundo. Sólo nos quedas Tú, Señor, y en Ti encontramos la fuerza para superar estos momentos de tempestades y desánimos.

Estos momentos de poda nos duelen, pero experimentamos que nos son necesarios, porque de ellos sacamos la sabiduría, por tu Gracia, Señor, para aprender, padecer y crecer en madurez para dar mejores frutos. Poda, Señor, todos nuestros pecados y egoísmos para, liberados de ellos, podamos proclamar mejor que tu Reino está cerca.

martes, 17 de octubre de 2017

El espíritu de la ley es lo que realmente importa, pero, aun así, por encima de la ley está el amor y la misericordia. Por el Amor de Dios y por su Infinita Misericordia estamos salvados. No nos lo merecemos, pero nos salva la Misericordia de Dios. Y nos salva en la medida que nosotros correspondamos de la misma forma con nuestro prójimo.

Eso es lo que prima en nuestras relaciones. Si bien hay una tradición y costumbres que no está mal cumplirla, no deben ser nunca óbice para enfrentarnos y juzgarnos, separándonos y enfrentándonos. Y eso, lamentablemente, es lo que sucede a menudo.

Escuchemos hoy la voz del Señor que nos habla directamente a nuestro corazón. No se trata de tener limpio lo de afuera, ni de dar brillo a nuestras apariencias. Se trata de presentarnos tal y como somos y cuidar mucho lo de dentro, nuestro corazón. Tratar de que lata al mismo ritmo del Señor es la única y verdadera actitud que debemos cuidar que no desfallezca y se incumpla.

lunes, 16 de octubre de 2017

El hombre es un animal atribulado y sufre sus propias indecisiones. Su libertad para elegir le aflige en muchos momentos y se pierde en un mar de dudas. La fe nace en la duda, pues para salir de ella se necesita apoyarse en la fe. Sin duda nuestra fe sobraría, porque al no existir la duda sobraría la fe.

La incertidumbre y el riesgo exigen fe. Fe en Aquel que su Palabra te da confianza y de la que nace su Poder de vencer a la muerte. Jesús ha Resucitado y Él es la señal que nos salva y que nos basta. No hay más señales pues todo lo necesario está en el signo de la Cruz. Señal redentora y salvadora.

Por eso, será inútil recabar y exigir más señales como si de una apuesta se tratara. Es absurdo exigir pruebas y señales para calmar nuestra incipiente fe y satisfacer nuestra curiosidad. No haría falta la fe si todo fuese tan cierto y seguro. ¿Para qué entonces venir el Señor, proclamar y padecer su Pasión? No tendría sentido si ahora el Señor nos saca de dudas. Te pide tu confianza y tu fe.

domingo, 15 de octubre de 2017

Cuando pensamos en alguna persona conocida y concreta nos la imaginamos de una forma ya preconcebida. Nos sorprendería verla vestida de otra forma a la que nuestra vista se ha acostumbrado. Su imagen está dentro de nuestra retina y no la concebimos de otra forma. Nos extrañaría y hasta nos costaría reconocerla. Para cambiar por unas horas está los carnavales.

Cada cual tiene su propio vestido, pero, quizás ese vestido no nos vale para asistir al Banquete al que Dios nos ha invitado. Posiblemente, necesitaremos otra clase de vestido. Se trata del vestido de la humildad, de la misericordia, del arrepentimiento. No nos vale ir vestido con nuestra soberbia, con nuestra suficiencia, con nuestros egoísmos e intereses. Hay que despojarse y revestirse del vestido del amor.

Quizás sea eso lo que nos confunda. No podemos entrar al banquete con nuestras propias ideas. Ideas contaminadas por nuestra naturaleza humana, débil y pecadora. Ideas de vivir según nuestras propias convicciones e intereses. Se trata de vaciarnos de todas ellas y, dejadas en la puerta, disponernos a ser revestido de la Vida de la Gracia según la Palabra de Dios.

sábado, 14 de octubre de 2017

El amor es el móvil que nos empuja a respetarnos, a tratarnos con respecto, a ponernos en un mismo plano de igualdad y a ser verdaderos y justo y crear espacios de paz y convivencia fraterna. Sería absurdo pensar un mundo sin amor. Pero, para que el amor sea el centro y rey de nuestra vida tendremos que clarificar bien qué es.

Porque, amar no son sentimientos, ni afectos, ni caricias, ni intereses, ni beneficios, ni gustos, ni nada que me haga la vida más bonita, porque el amor, ya de por sí, da sentido a la vida y la hace bella. Amar no son pasiones ni satisfacciones, porque amar no es egoísmo. El amor es un compromiso por el que yo me comprometo contigo y con otros a hacer un mundo mejor, de justicia, de verdad y de paz.

Amar es descubrir que Dios me quiere con un amor total y comprometido. No me quiere por mis actos, ni por ningún interés, pues nada le puedo dar. Todo le pertenece. No me quiere porque me porte bien ni porque hago su Voluntad. Me quiere por amor y por eso está comprometido. Me quiere sin condiciones y me anima a que yo quiera también de esa manera. Tal y como Él me quiere.

viernes, 13 de octubre de 2017

Resistirse a la verdad nos lleva a cometer muchos disparates. Hoy, el Evangelio nos habla de uno muy grande. Grave error confundir a Jesús con quien viene de parte del Maligno, pues sería contradictorio que el mismo Maligno expulsara a los suyos. Todo reino dividido está condenado a desaparecer. Por lo tanto, disparatado ese razonamiento.

Lo razonable es que si Jesús tiene poder para expulsar demonios es porque ha llegado el Reino de Dios y el demonio ha sido vencido. No obstante, no podemos fiarnos de nuestras fuerzas y debemos cuidarnos de permanecer en el Señor, pues el Maligno tiene poderes para seducirnos, tentarnos y vencernos.

Se trata de perseverar y permanecer en el Señor, porque, aun expulsado el demonio, si nos quedamos solos volverá de nuevo y se adueñará de nuevo de nosotros. Este mundo es una continua lucha, pero no una lucha por nuestra cuenta, sino injertados en el Espíritu Santo, que nos asiste y nos fortalece para salir victorioso del combate de cada día.

jueves, 12 de octubre de 2017

Cuando tratamos de evangelizar, significamos que se trata de vivir la Palabra de Dios en nuestro medio y circunstancias y, con la vivencia y testimonio, transmitirla y darla a conocer. Porque, no se conoce lo que se dice y transmite por palabra, sino fundamentalmente con la vida.

Por lo tanto, en mi humilde opinión, la dicha de un creyente cristiano empieza por vivir en la Voluntad de Dios. Es lo que descubre y transmite hoy nuestro Señor Jesús: «Dichosos más bien los que oyen la Palabra de Dios y la guardan». Y todo método o estrategia debe estar apoyada en esta premisa. Sólo aquel que escuchan la Palabra para hacerla vida, son los dichosos y bienaventurados.

La Palabra de Dios, ha dicho el Papa, no puede conservarse en naftalina. Y yo añado, porque no se trata de conservarla guardada para que no se estropee, sino que es para vivirla y hacerla vida a impulso del Espíritu Santo, que nos la propone y la ilumina impulsándola en nuestros corazones disponibles y abiertos a su acogida.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Necesitamos discernir y darnos cuenta que sólo escuchando la Palabra del Señor y, puestos y disponibles en sus Manos, nuestras obras serán válidas y buenas para transformar en mundo. Porque es l Señor quien en última instancia lo transforma, aunque para ello se valga de nosotros.

Por lo tanto, lo primero es estar con y en el Señor. Abrirnos a su Voluntad y estar, por la libertad que el mismo nos ha dado, disponible para escucharle y cumplir su Voluntad. Solos no podremos, pero en Él lo realizaremos y triunfaremos. Eso fue lo que hizo María, su Madre. Pura sumisión y obediencia a su Palabra.

Y también otra María, la hermana de Marta,  aprovecho la presencia de Jesús para escucharle atentamente y escoger la mejor parte. Escucharle y, por y con su Gracia, actuar en su Nombre. Es esa la mejor opción y la verdadera oración, la de descubrir que Dios es nuestro Padre, nos ofrece su Reino y nos abre sus brazos a nuestras necesidades, perdonándonos tal y como nosotros también perdonamos. Y dándonos fuerzas para salir y vencer las tentaciones.

martes, 10 de octubre de 2017

El hombre, desde siempre, ha buscado la felicidad. Ese objetivo es el punto y encuentro de todos sus esfuerzos y trabajos. El hombre persigue y quiere ser feliz, y para ello no escatima ningún esfuerzo y hasta arriesga en muchos casos su vida. Pero, su obsesión es buscarla en el mundo. No sabe o no quiere saber otro lugar donde buscarla.

Y el resultado es que se pierde y hasta se destruye. Todo lo que el mundo le ofrece no termina por darle esa felicidad que él desea, porque, tan pronto como la recibe, tan pronto desaparece. No termina por quedarse, por permanecer y ser eterna.

Esa es la condición que él pone, la eternidad. Porque una felicidad temporal puede encontrarla en el mundo, pero una plena y eterna se le antoja que le va a ser imposible. Tendrá que mirar para otro lado y hoy, el Evangelio nos da una muy buena pista, María, la hermana de Marta, ha dado con la clave.

lunes, 9 de octubre de 2017

El hombre no podrá escapar a esos interrogantes que la vida le plantea. Es posible que los desvíe, o los esconda en el cajón del olvido. Pero, tarde o temprano aparecerán en su vida. Porque, el hombre ha sido creado para volver a su Creador, y sólo a Él rendirá cuentas. Y todo girará a como ha gastado su tiempo en cuanto al compromiso de amor.

La vida es un tiempo hermoso para gastar el amor que hemos recibido. Porque, por amor y para amar hemos sido creados. Quizás a muchos no les sea fácil amar. Cada cual tiene sus circunstancias que le vienen añadidas de sus antepasados. Heredamos lo que nuestros padres nos han dejado. Y el pecado que nos transmiten nos hace muy difícil la vida.

Por lo tanto, de ti y de mí depende que nuestros hijos reciban mejor herencia. Una herencia más limpia y pura. Una herencia llena de la Gracia de Dios que les alumbre el camino a seguir y les descubra la meta a la que deben aspirar. Un camino donde la búsqueda del amor, primero a Dios y, en Él, a los hermanos sea el hilo que sostenga toda su vida.

domingo, 8 de octubre de 2017

Dios te ha puesto en esta viña del mundo. Ha cavado un lagar y ha edificado una torre. Eres tú, que con esos talentos y cualidades recibidas deberás producir frutos para entregárselos al Señor cuando vuelva en busca de ellos. Tú eres su viña y de ti espera esos frutos.

Es posible que tú, también yo, no lo veamos así, y que experimentemos la necesidad de revelarnos y de apropiarnos de esa viña para hacerla rendir según nuestros intereses. Eso nos obligará a rechazar a los siervos del dueño y a matar al hijo enviado. Y eso lo hacemos cada instante que tomamos un camino o atajo contrario a los mandatos de Dios.

Podemos ser muy bien esos a los que el Señor se refiere. Y conocemos por sus Palabras lo que significa estar en esa situación. Seremos desposeídos de esas viñas y les serán entregadas a otros. Perderemos todo lo que tenemos y hasta nuestra propia vida. ¿Nos vamos a quedar sin reaccionar?

sábado, 7 de octubre de 2017

María vivía en esa esperanza de salvación que todo hombre experimenta. Pero, María, creía profundamente y estaba abierta a la acción de Dios. En esa actitud, Dios la eligió para que fuese su Madre, y María, creyó y acepto el reto de ser su esclava y vivir en su Voluntad.

La pregunta es muy simple: ¿Aceptamos también nosotros la llamada del Señor que comienza en nuestro Bautismo? ¿Creemos que Jesús nos llama y que, en Él, podemos experimentar nuestra salvación? Salvación que consiste en liberarnos de las esclavitudes que nos somete el pecado en este mundo

Porque no somos libres. Tenemos muchos apegos, dependencias, sometimientos, y responsabilidades que nos obligan a veces a actuar contra la verdad. Y muchas flaquezas que nos impiden ser como realmente queremos ser. Experimentar eso es tomar conciencia de que sólo en el Señor podemos alcanzar la verdadera libertad.

viernes, 6 de octubre de 2017

Sin lugar a duda, la vida nos ha sido dada para vivirla, pero vivirla en verdad, justicia y solidaridad. Eso quiere decir que, la vida no es absolutamente nuestra, sino que se nos ha regalado para que, con ella, hagamos y construyamos un mundo mejor.

Eso significa que debemos de pensar, no sólo en nosotros, sino también en los demás. Todo los talentos y cualidades que hemos recibidos, no lo han sido para utilizarla sólo para nosotros, sino para compartirlas con los demás. Tu vida está para hacer el bien, y de todo el que omitas serás responsable.

Por eso debemos estar muy atentos a descubrir todo lo que hemos recibido. Y eso se hace en el esfuerzo de compartir. Uno descubre que es lo que hace de bueno y lo que puede hacer. Así va desvelando todo aquello que Dios le ha dado para compartirlo con los demás.

jueves, 5 de octubre de 2017

La tierra que el hombre ha recibido de Dios ha ido perdiendo fuerza. Los avances de la ciencia le han permitido someter y controlar mejor la tierra y manejar su fertilidad a su antojo. Así, el hombre ha ido perdiendo su dependencia de Dios y se ha olvidado de Él.

Sin embargo, la vida no está en manos del hombre y su necedad –pecado- le lleva a rebelarse contra Dios. Ha sucedido muchas veces, y el hombre se pierde por su auto-suficiencia y la necesidad de darle gracias por todo lo que ha recibido y recibe cada día.

Hoy, Jesús, en el Evangelio, nos recuerda esa necesidad, porque, sin Dios y su Gracia, el hombre se pierde y se malogra. Su deseo de felicidad y eternidad no está sino en Dios. Creador de todo lo que existe y que el hombre no conoce, sino lo poco que ve. Tratemos de buscar la sabiduría del Cielo, que nos descubrirá el camino para llegar a Él.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Sucede que en nuestra vida confundimos el seguimiento con el cumplimiento. Reducimos nuestra fe en unos cumplimientos que nada tienen que ver con nuestra vida. Todo se reduce a cumplir, pero no porque se trata de acercarnos al Señor y desear dejarnos convertir por Él, sino, simplemente un precepto que hay que cumplir.

Quizás, muchas misas dominicales son simples cumplimientos y preceptos, pero no son expresiones de fe y de alabanza a Dios. Quizás, muchas misas dominicales son causa de un precepto que hay que cumplir, pero no tengo conciencia de un Dios que me quiere salvar y me llama a trabajar en su Viña. Posiblemente me atrevería a decir que situados así estamos con el arado en la mano y la mirada hacia atrás.

Y ya conoces la respuesta del Señor ante esta postura o actitud. Sólo le vale la de seguir sin vacilar, sin mirar hacia atrás. Sólo le vale aquellos que confían y son perseverantes. A pesar de sus debilidades y tropiezos, pero siempre adelante, junto al Señor y confiando en su Espíritu y su Gracia.